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sábado, 22 de agosto de 2020

El plan Marshall

 


El Plan Marshall

Catita hace memoria

De Pedro, su padre, tiene recuerdos de recuerdos: "Murió dos meses después de mi nacimiento —cuenta para SOMOS Marina Traverso/Niní Marshall—. Dicen que era muy buen mozo y muy inteligente". De su madre, María Ángela Pérez, heredó el hábito de cantar, registro de soprano y afinación perfecta. De su infancia y su adolescencia (tres hermanos, casona en Defensa 219, bachillerato desganado), redondea: "Fui muy feliz." Tres casamientos: con Felipe Edelman, padre de su hija AngeIita, con Marcelo Salcedo y con el cineasta mexicano Carmelo Santiago. Primera actividad artística: cancionista internacional. Segunda y definitiva: actriz. Éxito, premios. Un exilio en 1950 que la llevó a México. Autodefiniciones: "Soy perfeccionista." "Soy sólo una buena observadora, con sentido del humor desde chica." Gustos: la ropa de buen corte (modista preferido: Luis Bocú), las antigüedades, la radio, pintar y la pintura figurativa (con énfasis en Goya) el nuevo cine español, la escuela italiana (Gassmann, Magnani, Sordi). Un moderado disgusto: "Los que me plagian sin tener la cortesía de citar fuentes." Profesional (dócil con el fotógrafo, atenta a retratar su mejor perfil). No hace chistes: el genio aparece cuando se escapa alguno de sus personajes ("Premiso. Voy a usar el taléfano pr' hablar con mi amija Dolores", Cándida. "¡Ay, de los narvios me agarró una picazón en todo el cuerpo humano!" Catita. El porsu de Mónica Bedoya Hueyo de Picos Pardos Sunsuet Croston. Y otras locuras de Belarmina, el Mingo, la niña Jovita y Doña Caterina).

Reciente autora de Mis memorias —de puro tímida se diría que las escribió para que nunca más la torturen con preguntas—, Nini Marshall lleva un largo idilio con la literatura. Leyó y lee mucho y desordenadamente. Escribió Alfilerazos (revista Sintonía, 1933/34), unas columnas divertidísimas donde ironizaba gaffes, tics e idiotismos radiales. Y escribió, siempre -"en parte porque soy desconfiada"- los libretos para sus personajes. ("Los preferidos, simplemente porque el público se identificaba afectivamente con ellos, pasaron al cine: entre mis 26 filmes argentinos, hice 9 como Catita y 6 como Cándida"). Sobre otros gajes de su largo oficio, Niní Marshall dijo cosas como éstas.

• "Mi primera macchietta fue Cándida, que nació, hecha para la radio, en 1937. Tenía un antecedente inmediato, Francisca, la sirvienta gallega que tuvimos en mi casa paterna. En la misma audición (Radio El Mundo, mi partenaire de entonces, Juan Carlos Thorry) surgió, primero como, broma mía para mis compañeros y después ya como personaje, Catalina Pizzafrolla, Catita. Catita tuvo como modelos a las chicas -algunas ya no lo eran tanto- que esperaban pacientemente la salida de Thorry para pedirle un utógrafo. Chismosas, enredadoras y meteretas, muy cercana la infancia en casas de inquilinato, espejos, del quiero y no puedo. Retuve algunos de sus dichos (ese increíble "Desde hoy, una amiga más" con que remataban las presentaciones), observé que se comían las eses finales, otras consonantes y a veces sílabas enteras (¿se acuerda del saludo de Catita?,"As noches, muchachos"). Les hice la radiografía y acentué sus defectos: las caricaturicé.

• También corrió por mi cuenta vestir a los personajes. Las audiciones, por entonces, se hacían con público presente en el estudio. Por lo tanto, yo tenía que caracterizarme de cada personaje. Elegí para Catita telas estampadas con motivos extravagantes -compradas en la tienda La piedad-, de colores vivos, profusión de bordados en canutillos y lentejuelas. Le puse sombreros que remataban en aigrettes, más flores más moños. Y un zorro de cuarto pelo —ni de medio era-, aminículo indispensable para Catita, para que rabeen sus vecinas. Y Catita lo usaba para todo hasta para ir a trabajar.

• La moda ha estandarizado ciertos gustos. Y la educación ha limado muchas de sus burradas. Pero Catitas habrá siempre.

Sabia Niní Marshall. Tanto como para haber elegido intuitivamente un recurso que emplearon grandes humoristas (Twain, Daninos, del Campo): el de la falsa ingenuidad. Poner a un novato dentro de un grupo cuyas convenciones desconoce. Verbigracia: Catita en el Colón. El resto será su desopilante informe sobre Rigoletto.

Vilma Colina 

Foto: Jorge Salto

SOMOS 23/10/85

domingo, 17 de diciembre de 2017

Llegamos tarde a todas partes



 John Kenn Mortensen


Sandra Russo y sus Veintidós cuentos cortos y ligeros
“Uno creció con la sensación de llegar tarde a todas partes”
La periodista y escritora aclara que lo “ligero” del título de su nuevo libro tiene más que ver con el modo de escritura que con el contenido: “Soy lo contrario a los que están diez años escribiendo. Cuando pasás del periodismo al libro, ya no sacralizás tanto”.


Silvina Friera –Hay varios cuentos atravesados por la dictadura como “1979” y “Cucarachas”. En uno de esos cuentos la narradora dice: “Eran años raros, tristes, peligrosos, y eran los años de nuestra juventud”. Queda claro por qué eran peligrosos, pero ¿por qué eran años tristes?
Sandra Russo –Eran tristes para estos personajes, que eran pibes de 18 o 19 años. Yo los viví con mucha tristeza. Cuando me acuerdo de esa época, no me acuerdo tanto del terror porque yo no tenía militancia política. Lo primero que me aparece es la tristeza, la imposibilidad de fiesta. No había alegría; eran años melancólicos, no eran años divertidos. Era todo muy silencioso, muy en secreto, muy inexplicable. Si sabías, era terrorífico. Si no sabías, era inexplicable. Eso era triste.

[...]

Silvina Friera –¿Por qué su generación era “la que llegaba tarde a todas partes”?
Sandra Russo –Llegamos tarde a la lucha armada, llegamos tarde a la militancia política. Yo llegué a Sociología cuando levantaron la carrera, llegué a Letras cuando ya estaban desapareciendo a todos. Cuando llegué al Conservatorio de Arte Dramático, me dijeron: “llegaste tarde; hace un par de años esto era una gloria”. Por eso tampoco cursé ninguna carrera hasta que cursé Comunicación muchos años después. Salí del secundario en una época donde empezaba la dictadura y lo mejor ya había pasado. No se sabía qué era lo que venía, pero la sensación con la que uno creció era que llegaba tarde a todas partes. Es una sensación que uno arrastra.

miércoles, 28 de junio de 2017

Es la vida la que nos vive





Valeria Tentoni: En tu ensayo Dioniso, también publicado por El hilo de Ariadna, trabajás la idea de la vida como algo que vive a través de nosotros, no a la inversa. Probablemente lo estoy citando mal, ¿podrías ahondar en el concepto? 

Hugo Mugica: Siempre tenemos la idea de la vida por un lado y nosotros por el otro.

Valeria Tentoni: De nosotros viviendo la vida.

Hugo Mugica: Claro, pero voy a pensar en la vida viviéndonos. Es la vida la que nos vive, nosotros somos ella. Yo cada vez estoy más impresionado por esa idea. Este último libro se llama Al alba los pájaros, y sale de un verso que dice que al alba no cantan los pájaros, es el alba que los canta. Después me doy cuenta de que empiezo a fundir más esa idea de que todos nos estamos creando, y todos somos esa vida, y veo cómo se van aboliendo las separaciones.



miércoles, 18 de mayo de 2016

Miradas

Fazal Sheikh

 "Quien no comprende una mirada 
tampoco comprenderá una larga explicación"

Proverbio árabe

 

jueves, 16 de abril de 2015

Insatisfacción


Claudio Naranjo

- ¿A qué se refiere con revelar la insatisfacción?
 

Porque detrás de toda búsqueda hay una insatisfacción y si queremos iniciar una búsqueda personal hacia el autoconocimiento y la transformación debemos ser conscientes primero de que este estado de cosas no nos satisface. La insatisfacción está ahí, bien latente y bien visible, lo que pasa es que el consumismo nos da respuestas del tipo: cómprate un coche mejor, cambia de casa, de ciudad, de pareja, de trabajo. Pero no vale la respuesta del consumismo porque la insatisfacción, así, no sólo no se resuelve sino que acabamos haciéndonos adictos a ella, que en realidad es lo que necesita el sistema: que seamos unos obedientes consumistas insatisfechos crónicos. Necesitamos respuestas más profundas que nos lleven a hacer cambios significativos.
 

- Tengo la impresión que tanto en la escuela como en la familia no siempre está bien vista la búsqueda ni la insatisfacción.

Y así es. Porque nuestra cultura no reconoce la búsqueda como un valor sino como un síntoma. Sólo se admite si está en el camino de la ambición profesional, pero si es algo indefinido, que es como tiene que ser la búsqueda en estado puro, enseguida se etiqueta. Dicen "qué persona tan inquieta", y se la ve rara. Si además es muy apasionada, la búsqueda no comprendida ni apoyada se hace dolorosa y acaba en la consulta del psiquiatra. Cabe la posibilidad de que se acabe interpretando como un síntoma esquizofrénico, angustia, etc., cuando en realidad no es más que la insatisfacción natural ante la vida alienada, separada y desestructurada que llevamos.


Claudio Naranjo
Sanar la civilización

jueves, 1 de mayo de 2014

La buena onda





A veces uno entiende el amor como una expansión del yo, pero es muy interesante seguir la línea de una autora que se llama Simone Weil, que básicamente dice que en el amor siempre se pierde, nunca se gana. Por eso el amor no tiene nada que ver con la felicidad, el amor duele. Hay una lectura del amor y la felicidad muy ligada a nuestra sociedad de consumo, hay toda una redención del optimismo que es nefasta. Tenés que amar, tenés que estar feliz. Hay una invocación permanente a la buena onda: Olvidáte, poné huevos y sonreíle a la vida. Es una forma facilista de no hacerse cargo de lo conflictiva que es la existencia. El ser humano nace para morir, y ahí estamos en un conflicto desde el vamos. 

Darío Sztajnszrajber


  • Fragmento del reportaje publicado aquí



lunes, 20 de mayo de 2013

Jorge Cafrune


No soy muy sentimental respecto a los artistas, pero cuando aquellos que son  genuinos parten hacia otras dimensiones no pudo dejar de sentir que el mundo se empobrece un poco. He llorado o extrañado a menos. Más que nada  a aquellos que siento que su partrida fue prematura. Una fue la Negra Sosa. Otro, Jorge Cafrune. Gente con una voz inigualable y una sensibilidad por lo popular y por las personas que sufren en este mundo desigual. Hoy, Eva Cafrune, hija de Jorge, subió esta foto al Facebok y me llegó al alma. Lo pinta de cuerpo entero, brindando sus cantares en una escuelita rural.

¡Inolvidable, Jorge Cafrune!

 
Jorge Cafrune por el Tomi Muller

sábado, 13 de abril de 2013

La esquina de la AMIA y un marido - Historia de una foto

Desde el atentado a la mutual AMIA en Buenos Aires, el 18 de julio de 1994, el edificio de la fotógrafa Inés Ulanovsky se transformó en un punto estratégico para retratar los diversos actos conmemorativos del hecho. La misma Inés usó ese punto panorámico para obtener sus propias fotografías. Entre ellas, la de un colega que hacía lo propio en el edificio de enfrente, sin saber que, años más tarde, ese mismo hombre se convertiría en su marido, a quien reconoció en la foto mucho tiempo después.
A partir de esta historia Inés se decidió a juntar otras historias de fotografías similares a esta y como las que yo recopilo en el blog (ver etiqueta fotografía).
Para ello abrió un grupo en Facebook donde todos pueden participar:

facebook.com/historiasdefotos

Fuente:  El hombre de enfrente (Página/12)

domingo, 24 de marzo de 2013

Según pasan los años... en el cine


La Novicia Rebelde (The Sound of Music, 1965) es una de esas películas destinadas a perdurar en el tiempo, y que marcaron, para bien o para mal, una época en la cinematografía mundial. En los tiempos de su estreno duró en cartelera por años, vendió miles de discos, y lanzó a la fama a su protagonista principal, Julie Andrews. Todo el mundo conoce las canciones de la película y las canta o tararea.
Hace unos días el elenco principal de la película se reunió para celebrarla. En la fiesta se obtuvo esta foto que no deja de ser conmovedora. As time goes by...


♫♪ How do we solve a problem like Marrríaaaaa....♪♪

jueves, 21 de marzo de 2013

De Ghana a Boca

 Bayan Mahmud

Bayan Mahmud escapó de Ghana en medio de una guerra que terminó con la vida de sus padres. Llegó a Argentina escondido en un barco. Hoy es el lateral derecho de la cuarta división de Boca Jrs. y este año fue inscripto para actuar de manera oficial.

En este artículo de El Gráfico cuenta su increíble historia:

La conmovedora historia de un jugador de Boca

martes, 12 de junio de 2012

Escribir sobre lo que viviste



Sergio Di Nucci –¿La literatura explica la vida de Sasturain, o al revés?
 
Juan Sasturain –Hablaba recién con Rozín de que llegué a la conclusión de que si te dedicás a la literatura debés contar lo que vos viviste, lo que te hizo ser lo que sos y no otra cosa. En mi caso, ¿cómo no hablar de fútbol, de historietas, de ficción policial? Quiero decir, si para mi generación, en los ’60 y ‘70 irrumpe la reivindicación de la cultura popular, eso tendrá algo con ver con mi fervor por los lugares donde anduve haciendo lo que me gusta, que es la ficción.
 
Sergio Di Nucci  –Que hayas conducido por cuatro años un programa sobre literatura en TV abierta es algo único en este país.
 
Juan Sasturain –¿Qué sentirías vos si te ofrecen hacer un programa de libros para un canal de TV abierta? Además, no había limitaciones, censuras: a mí me llamaron y me dijeron que haga un programa y punto. La gente no me cree, pero una vez vino alguien y me dijo, “Che, al menos tratá de hablar de libros que se consigan en las librerías”. Hubo programas en que yo hablé de libros que tenía en mi biblioteca. 

Fragmento del reportaje publicado en Tiempo Argentino

miércoles, 9 de mayo de 2012

sábado, 28 de abril de 2012

Amor en la camiseta

Juan Manuel Martínez

Campeonato de fútbol argentino. Velez juega contra Estudiantes. Busca recuperar la punta y va ganando 1 a 0. A los 34 minutos del partido, a partir de un córner, Juan Manuel Martínez mete tremendo cabezazo que pone el 2 a 0 definitivo. Sale corriendo hacia un costado en feliz festejo, levanta su casaca y muestra la foto de su pequeño hijo estampada en la camiseta blanca, señalando el destinatario de los honores del gol.

Esta escena que nunca deja de ser conmovedora ya no se puede ver en otros lados. En Europa, todo jugador que levante su camiseta a la hora de festejar un gol, impidendo que se vea el nombre de la empresa sponsor es castigado con una multa de miles de euros. Hasta ese extremo ha llegado la usura y la estupidez humana de este capitalismo tan atroz. La crisis no es financiera o económica. La crisis es espiritual. El afán desenfrenado por los dineros del mundo está matando la belleza que aun le queda. Es una pena. No dejemos que esto siga pasando.




Nota al pie: Messi, el mejor jugador activo del mundo, generador de millones de euros para su club y sus empresas auspiciantes tuvo que pagar 2000 euros por desearle feliz cumpleaños a su madre ver noticia

viernes, 9 de marzo de 2012

Abuela Celia

 Leonel Messi dedica todos sus goles a su abuela Celia


"Pienso mucho en ella, me hubiera gustado tantísimo que estuviera esta noche en la grada, viéndome, disfrutando", explica Leo, "ella nos daba todos los caprichos, los primos nos peleábamos por dormir en su casa, nos mimaba a todos. No te puedo decir algo especial, era todo de ella, su carácter, cómo nos trataba, cómo nos quería. Hacía de todo porque tuviéramos lo mejor, porque no nos faltase de nada. Le dedico mis goles y mis triunfos, querría que estuviera aquí pero se fue antes de verme triunfar. Eso es lo que más rabia me da, que me vio tantas veces siendo un niño sorteando una silla, sorteándola a ella, y nunca me vio triunfar. La habría llevado a Barcelona...".


 Fragmento del artículo de Cristina Cubero en Mundo Deportivo.






jueves, 9 de febrero de 2012

El Flaco Spinetta

Luis A. Spinetta (1950-2012) 
(foto: Expreso Imaginario, Nov. 1976)

¡Buen viaje, Flaco!

jueves, 22 de diciembre de 2011

Tute en Dar de nuevo



Un lindo reportaje a Tute (Juan Matías Loiseau) le hizo Horacio Salas en su programa Dar de nuevo. Dejo los links de los cuatro bloques del capítulo:


sábado, 17 de diciembre de 2011

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ana en los cielos

 Ana Teresa Diego

La Unión Astronómica Internacional acaba de bautizar un asteroide descubierto por un argentino con el nombre de Anadiego, en memoria de Ana Teresa Diego, estudiante de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad de La Plata desaparecida en septiembre de 1976.
El 25 de septiembre último, fecha en que se conmemoraron los 35 años de su desaparición, el decano de esa facultad, Adrián Brunini, inició la gestión ante la organización internacional, encargada de la elaboración de las reglas de nomenclatura de los diferentes cuerpos celestes.
Ana Teresa Diego era militante de la Federación Juvenil Comunista y fue secuestrada en las inmediaciones de su facultad, en la zona de La Plata conocida como El Bosque, por cuatro hombres de civil que le taparon la cabeza y ya no volvió a salir nunca más del encierro. Según cuentan sus compañeras de detención, estuvo siempre en la órbita de los campos de detención de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cuyo responsable máximo era el coronel Ramón Camps y su segundo el comisario Miguel Etchecolatz.
 
Parte de su historia fue recopilada en el documental Polvo de estrellas, que se puede ver en YouTube:


Sus familiares y amigos la recuerdan como una chica sumamente inteligente y simpática que desarrollaba tareas sociales en los barrios.

Ver artículo completo en Tiempo Argentino

martes, 4 de octubre de 2011

Dominguito

 Dominguito Sarmiento

Lo que arruina a un niño no es la represión como agente exterior o la vigilancia sino, como a Dominguito, ¡un Padre-Maestro-Panóptico! Y Dominguito –estudiante irregular y calavera– tuvo que saltar de la pluma a la espada y de allí a la muerte.

¿Morir en la guerra puede asimilarse a un suicidio? Sin duda que no, pero ¿todos los combatientes suelen mandar cartas como ésta?: “Resolví entonces hacer algunos apuntes personales y dejar correr a esta cartera su suerte, en el bolsillo izquierdo de mi blusa”. “Mas si lo que tengo por presentimientos son ilusiones destinadas a desvanecerse ante la metralla de Curupaití o de Humaitá, no sientas mi pérdida hasta el punto de sucumbir bajo la pesadumbre del dolor. Morir por su Patria es vivir, es dar a nuestro nombre un brillo que nada borrará”, le escribe Dominguito a su padre desde el frente: su Patria, nuestro nombre, ¿hace falta el subrayado?

María Moreno
En diminutivo

Ver artículo completo en Página/12