domingo, 7 de octubre de 2012

Del amor entre hombres al amor actual

"Homosociales" en el Medioevo

 por Louis-Georges Tin

Si bien la reproducción heterosexual es la base biológica de las sociedades humanas, la cultura heterosexual no es más que una construcción entre otras, y en ese sentido no puede presentarse como modelo único y universal. Por eso conviene preguntarse a partir de qué momento, cómo y por qué nuestra sociedad comenzó a encumbrar a la pareja heterosexual; preguntarse sobre los orígenes del dispositivo sociosexual en el que vivimos. [...]

El surgimiento de una ética cortés en Occidente favoreció el auge de una cultura de la pareja hombre-mujer, en tanto las amistades masculinas que habían tenido su momento de gloria en las leyendas heroicas empezaron a considerarse progresivamente como sospechosas, cuestionadas, rechazadas. Es ese pasaje de la antigua cultura –que llamo homosocial– a la cultura heterosexual moderna lo que debe examinarse. Esta sustitución fue larga, compleja y difícil; el auge de la cultura heterosexual se ve con mayor nitidez en las resistencias que suscita, que se cristalizan en los discursos caballerescos. [...]

 Aquiles y Patroclo

Hasta entonces la cultura feudal se había basado en un universo exclusivamente masculino. Los hombres, y especialmente los hombres de guerra, vivían a menudo en un mundo ajeno al de las mujeres. Esos caballeros estaban destinados a cultivar una ética del coraje individual y de sumisión leal al orden feudal, la ética del vasallo. La exaltación de la vida grupal, las campañas militares y la experiencia del peligro compartido creaban lazos muy estrechos. Esas amistades viriles solían convertirse en relaciones apasionadas, que comprometían a los dos caballeros hasta la muerte. Estas se expresaban en términos muy fuertes que implicaban una ternura entremezclada con el vigor militar, inconcebible para los actuales dispositivos sociosexuales. [...]

En la sociedad feudal el “amor normal” es entre hombres; es por lo tanto un “amor homosexual”, aunque ello no implique necesariamente una “connivencia carnal”, razón por la cual preferimos hablar aquí de “homosocialidad”; este término descarta cualquier confusión. [...]

En primer lugar, se trata de una sociedad homosocial, donde las mujeres se mantienen al margen y cuentan muy poco: de allí que casi no puedan a priori despertar ningún tipo de pasión; lo contrario resultaría extraño. [...]

En segundo lugar, esos amores masculinos están asociados al carácter propiamente global u orgánico de la sociedad medieval. Las amistades de hoy en día, en una sociedad individualista, se viven como relaciones eminentemente privadas; en la sociedad medieval, que es global, orgánica u holística, a menudo la amistad es una relación privada y pública a la vez, y goza de un reconocimiento social, cultural e incluso oficial. [...]

En tercer lugar, los amores masculinos, bajo el orden feudal, están a menudo asociados con el poder y los lazos de vasallaje. La presencia permanente de esos caballeros en la corte, esos jóvenes solteros, es necesaria para defender las tierras del soberano, su ducado o su reino, pero puede convertirse también en una fuente de conflictos, desórdenes y turbulencias. En tales condiciones, el culto a la amistad constituye un medio de regulación social que permite reforzar los vínculos entre los soldados, hacer surgir el espíritu de cuerpo y crear una suerte de cimiento social similar a la del célebre batallón de los amantes, el batallón de Tebas. [...]

Esas amistades son –y ésa es la cuarta propiedad notable en este caso– profundamente sentimentales. [...]



 Romeo y Julieta

La emergencia y el auge de la cultura heterosexual en Occidente colocan a los hombres de guerra en una posición difícil. Atrapados entre la ética caballeresca que incita a la guerra –universo masculino– y la ética cortés que incita al amor –universo femenino– se ven obligados a responder simultáneamente a dos órdenes conminatorias y contradictorias; su universo homosocial debe de ahora en más contemporizar con la cultura heterosexual. [...]

El amor de los caballeros por la dama en la sociedad cortés cumplía exactamente la misma función que las amistades masculinas en los castillos de antes; en ambos casos, esa disposición de los espíritus y los cuerpos, esas amistades y amores tenían como objetivo fortalecer la autoridad del soberano. Inicialmente la cultura homosocial, y luego la cultura heterosexual, estaban al servicio del poder. Esta homología funcional explica cómo dos paradigmas en apariencia tan opuestos pudieron finalmente sucederse con tanta rapidez. [...]

Leer el artículo completo en Página/12.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Multinacionales


¿De qué hablamos cuando hablamos de corporaciones multinacionales? Hablamos, entre otras cosas, de unas pocas empresas vendiéndote todo. De la ilusión de creer que uno elige. De la dependencia y control de stocks y precios... entre otras muchas cosas.

Gráfica publicada en Reddit.com

jueves, 6 de septiembre de 2012

¿Qué hora es ahora?




Si sobrevives, si persistes, canta,
sueña, emborráchate.
Es el tiempo del frío: ama,
Apresúrate. El viento de las horas
Barre las calles, los caminos.
Los árboles esperan: Tú no esperes.
Este es el tiempo de vivir, el único.

Jaime Sabines

martes, 24 de julio de 2012

Las cuatro grandes bellezas chinas





La historia de China ha estado plagada de nombres de figuras heroicas, poderosas, temibles pero... a veces también bellas. Hoy queremos recordar las que han quedado más grabadas en el registro popular, a mitad de camino entre la historia y la leyenda. Nos referimos a las famosas “cuatro grandes bellezas” (四大美女/si4da4mei3nv3), mujeres que vivieron hace bastantes siglos pero que aún hoy siguen influyendo en canciones y poemas.

Sus nombres eran
西施/Xi1Shi1 (que vivió en el siglo V a.C.), 王昭君/Wang2Zhao1Jun1 (en el siglo I a.C.), 貂蝉/Diao1Chan2 (en el siglo II d.C), y 杨贵妃/Yang2Gui4fei1 (en el siglo VIII d.C.)





A diferencia de nuestro concepto de belleza occidental, la belleza de aquellas mujeres se caracterizaba principalmente por su naturaleza reservada, amable y suave (
含蓄/han2xu4/reservado, 温柔/wen1rou2/amable, tierno), lo que unido a su belleza exterior resultaba evidentemente una combinación que daba rienda suelta a encendidas y apasionadas alabanzas, entre las cuales destacan unos versos famosos en los que se explica que ante XiShi “los peces se hundían”, ante Wang Zhaojun “los gansos caían del cielo”, la belleza de Diao Chan “eclipsaba a la luna” y viendo la belleza de Yang Guifei “las flores se avergonzaban”.

El texto del poema es el siguiente:
西施沉魚/ Xi1shi1 chen2 yu2 / Xishi hunde a los peces
昭君落雁/ Zhao1jun1 luo4 yan4 / Zhaojun derriba a las aves
貂嬋閉月 / Diao1chan2 bi4 yue4 / Diaochan oculta la luna
貴妃羞花 / Gui4fei1 xiu1 hua1 / Guifei avergüenza a las flores

Texto tomado de Chinoesferawww.chinoesfera.com



miércoles, 18 de julio de 2012

Guerra de la Triple Infamia - Historia de una foto

Esteban García - Montón de cadáveres paraguayos

La tarde del 28 de febrero de 1870, Esteban García marchaba junto a los últimos 409 soldados paraguayos que quedaban vivos de entre los 100 mil que el mariscal Francisco Solano López había alzado en armas durante aquellos cinco largos años de guerra. El joven fotógrafo empujaba una carreta desvencijada donde llevaba el pesado equipo con el que estaba fotografiando a ese ejército acorralado por las tropas de la Triple Alianza.

Esteban García se había incorporado como aprendiz de la casa fotográfica W. Bate & Co., recién instalada en Montevideo. Allí había aprendido los rudimentos de la novedosísima técnica de toma con placas de coloidón húmedo, que debían ser reveladas mediante un complicado proceso in situ, por demás inestable. Al poco tiempo, convertido en asistente de Javier López, fotógrafo oficial de la empresa, había sido enviado junto con él a realizar aquel primer reportaje bélico de nuestra tierra. Las fotografías de López, que se venderían luego en colecciones de diez copias de albúmina dentro de unas carpetas tituladas La Guerra Ilustrada eran, en general, imágenes triunfalistas. Pero había una desgarradora. La imagen en cuestión, hecha el 24 de mayo de 1866, día en el que Paraguay perdió la batalla de Tuyutí, lleva por título “Montón de cadáveres paraguayos” y muestra una pila de hombres muertos, listos para ser incinerados. Pero esta fotografía no fue tomada por Javier López sino por Esteban García, aunque en el álbum nunca haya sido aclarado...

García –que se había pasado al bando paraguayo al ver la injusticia de aquel conflicto– fue obligado por los aliados a destruir, una por una, la pila de placas de vidrio que había tomado durante la larga agonía de la derrota. Luego había sido fusilado. El registro del valor con el que el Paraguay enfrentó su exterminio, y que García fotografió, fue hecho añicos junto con esos negativos. Se salvó sólo esta imagen: “Montón de cadáveres paraguayos”, por un hecho fortuito que la crónica no aclara...

Existen escasas fotografías que muestren la verdadera masacre de la guerra contra el Paraguay. Quizá la más explícita sea ésta...

Marcos Zimmermann

  • Párrafos extraídos del artículo ¡Ay, Paraguay! del suplemento Radar del diario Página/12

viernes, 6 de julio de 2012

Vivir la vida


Edward Hopper - Railroad Sunset (1929)

"Kierkegaard decía que el problema de la vida es que se la vive para adelante pero se la entiende para atrás."

Juan Forn
Veneno (Página/12)

martes, 12 de junio de 2012

Escribir sobre lo que viviste



Sergio Di Nucci –¿La literatura explica la vida de Sasturain, o al revés?
 
Juan Sasturain –Hablaba recién con Rozín de que llegué a la conclusión de que si te dedicás a la literatura debés contar lo que vos viviste, lo que te hizo ser lo que sos y no otra cosa. En mi caso, ¿cómo no hablar de fútbol, de historietas, de ficción policial? Quiero decir, si para mi generación, en los ’60 y ‘70 irrumpe la reivindicación de la cultura popular, eso tendrá algo con ver con mi fervor por los lugares donde anduve haciendo lo que me gusta, que es la ficción.
 
Sergio Di Nucci  –Que hayas conducido por cuatro años un programa sobre literatura en TV abierta es algo único en este país.
 
Juan Sasturain –¿Qué sentirías vos si te ofrecen hacer un programa de libros para un canal de TV abierta? Además, no había limitaciones, censuras: a mí me llamaron y me dijeron que haga un programa y punto. La gente no me cree, pero una vez vino alguien y me dijo, “Che, al menos tratá de hablar de libros que se consigan en las librerías”. Hubo programas en que yo hablé de libros que tenía en mi biblioteca. 

Fragmento del reportaje publicado en Tiempo Argentino

domingo, 10 de junio de 2012

Procrastinación

Quino


Se registra un aumento sostenido de la procrastinación, o el dejar para mañana lo que se puede hacer hoy

Para los psicólogos, el hábito de postergar ya es una “epidemia”


por Yésica De Santo

Lejos de ser haraganes, los procrastinadores son personas responsables pero con grandes dificultades para ponerse en acción. El trastorno aparece cada vez más en las consultas. Las redes sociales, una de las principales distracciones.

Es una sensación. Estoy ahí, tengo que hacerlo, pero es como si algo superior me atara de pies y manos. Es desesperante”, cuenta Bárbara Otero. Tiene 28 años, respira profundo e intenta describir lo que cada vez más personas padecen y que para muchos especialistas se ha convertido en una verdadera epidemia moderna: la llamada “procrastinación”, o el hábito de postergar.
Se trata de un trastorno psicológico que hace mella en la conducta. Según los expertos, en la Argentina es muy frecuente que se presente en las consultas psicológicas y mucho más en los últimos años. “En las consultas se ve mucho la dispersión, tanto en el trabajo y los estudios como en el cortejo. A la gente le cuesta mucho empezar. Si bien nadie consulta directamente por ser procrastinador, en la mayoría de los casos la procrastinación es motivo de angustia.”
Lejos de ser vagos, los postergadores son personas excesivamente responsables, pero con una inmensa dificultad para ponerse en acción. Las razones pueden ser muchas: la imposibilidad de realizar el duelo del término de etapas o procesos y la multiplicidad de tareas, son las más frecuentes. Y también el exceso de estimulación tecnológica que se vive en la actualidad, con el furor discursivo de las redes sociales quitándole tiempo a las acciones concretas.
“La gente está más indefinida porque la estimulación es infinita. Saber qué hacer es complicado y más cuando se busca la perfección”, explica Harry Campos Cervera, psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). “Muchos creen que pueden controlar el tiempo, y que lo que no hicieron hoy, pueden hacerlo mañana sin ningún tipo de consecuencia.”
El dejar lo que hay que hacer hoy para mañana es una constante: estudio, trabajos, decisiones, paternidad, todo. Si bien los especialistas afirman que la mayoría de la población lo ha sufrido al menos una vez en su vida, hay quienes desarrollan este trastorno de forma crónica y los acompaña durante toda su vida, generándoles graves problemas, frustración y angustia.
“Es la nueva epidemia”, infiere Horacio Krell, director del Instituto de Lectura Veloz, Estudio y Memoria (ILVEM), y continúa: “Siempre hubo procrastinadores, pero en los últimos años, con la tecnología disponible, son más patentes. El ser humano está estancado, y se nota desde que el hombre es ‘multitarea’ y está hiperconectado. Las personas carecen de método para encarar los problemas y organizar los horarios”.
Bárbara es estudiante de Ciencias de la Comunicación en la UBA. Terminó de cursar en 2008, pero aún posterga la entrega de la tesina, el paso necesario para obtener el título. “A veces creo que me gusta posponer. Me distraigo con Facebook, con Twitter y mi Blackberry, o haciendo cualquier otra cosa, pero la verdad es que sufro mucho porque es un peso que llevo en mi cabeza todos los días”, cuenta la joven a Tiempo Argentino.
Por más que se quiera, “el problema no se puede controlar con el intelecto y el decir ‘mañana empiezo’ o ‘mañana sí o sí’, pasa a ser una simple racionalización defensiva. Pero es importante no confundir con la razón algo que es psicológico”, expresa Any Krieger, psicoanalista.
Un lugar común entre los eternos postergadores es la idea de que  existe una relación íntima entre sus potencialidades y un “ideal” muchas veces inalcanzable. “Es como si siempre estuvieran mirando la zanahoria, pero en vez de hacerlos avanzar, ese ideal se convierte en un objeto de admiración, como si con el acto de alcanzarla, de comerla, fuera a romperse el ideal, y después ¿qué?”, sostiene Harry en diálogo con este diario. “Aparece el miedo de quedarse sin el motor que impulsa su vida”, agrega.
“Si hacés y te equivocás, aprendés y podés rectificar. Pero si no hacés, te sentís mal, impotente”, asegura Pablo Durán, un estudiante de Ciencia Política de 35 años. “Me molesta que me digan que le ponga voluntad. Intento, pero creo que eso es lo que me falla, la voluntad.”
Fernado García es doctor en Psicología y coordinador de investigación de AIGLE. “La idea de empezar a trabajar en un proyecto es lo que no resulta grato, y comúnmente porque el inicio enfrenta a los procrastinadores con sus limitaciones, y las dificultades propias de la situación.”
Según los psicólogos, la conducta de la postergación puede modificarse, dependiendo de la severidad de cada caso. Las alternativas son la terapia psicoanalítica, o la cognitivo conductual, que varían en sus métodos. “Lo mejor es que si la persona se siente reconocida frente a los síntomas y su vida se ve afectada de forma negativa, realice una consulta de inmediato con un especialista”, destaca Krieger.
“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” es, en consecuencia, una de las frases más resonantes, sino la más tortuosa para los procrastinadores, que suelen repetírsela una y otra vez, y de la misma manera tienden a esquivar su significado. 

Nota original en el diario Tiempo Argentino 

 

miércoles, 9 de mayo de 2012

sábado, 28 de abril de 2012

Amor en la camiseta

Juan Manuel Martínez

Campeonato de fútbol argentino. Velez juega contra Estudiantes. Busca recuperar la punta y va ganando 1 a 0. A los 34 minutos del partido, a partir de un córner, Juan Manuel Martínez mete tremendo cabezazo que pone el 2 a 0 definitivo. Sale corriendo hacia un costado en feliz festejo, levanta su casaca y muestra la foto de su pequeño hijo estampada en la camiseta blanca, señalando el destinatario de los honores del gol.

Esta escena que nunca deja de ser conmovedora ya no se puede ver en otros lados. En Europa, todo jugador que levante su camiseta a la hora de festejar un gol, impidendo que se vea el nombre de la empresa sponsor es castigado con una multa de miles de euros. Hasta ese extremo ha llegado la usura y la estupidez humana de este capitalismo tan atroz. La crisis no es financiera o económica. La crisis es espiritual. El afán desenfrenado por los dineros del mundo está matando la belleza que aun le queda. Es una pena. No dejemos que esto siga pasando.




Nota al pie: Messi, el mejor jugador activo del mundo, generador de millones de euros para su club y sus empresas auspiciantes tuvo que pagar 2000 euros por desearle feliz cumpleaños a su madre ver noticia

martes, 24 de abril de 2012

Anima Buenos Aires





"Una película que revela el alma de Buenos Aires, a través del humor y la sutil mirada de los más destacados artistas de la animación y la gráfica argentina."

jueves, 29 de marzo de 2012

Liniers y la Colección Robin Hood

LINIERS

Mi madre también nos regaló a mis hermanos y a mí su colección de libros Robin Hood, aquella de tapas duras amarillas. Venía con una bibliotequita de madera de dos estantes largos especial para niños. Leímos gran cantidad de esos libros inolvidables que incluía todo tipo de escritores y de historias. A veces cuando no sabíamos bien por cuál libro seguir jugábamos al vendedor de libros. Uno de los hermanos tenía que hacer de vendedor y recomendarle a los otros los libros a leer. No creo haber disfrutado de la lectura tanto como en aquellos tiempos. Marcaron una época.


sábado, 24 de marzo de 2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Siervo de la sociedad



Hay que advertir que si a un chico como éste, o como tantos otros, se lo presiona lo suficiente –y no hace falta hacerlo con malos modales, basta el normal apoyo en la necesidad de ser querido–, se logrará el objetivo de que aprenda las primeras letras. Lo que está en juego no es si lo consigue o no, sino cómo lo lleva a cabo, un cómo que no queda medido de un modo confiable por el rendimiento. Puede aprender algo, pero llevarlo como un cuerpo extraño durante toda la vida. De nosotros depende la delicadeza esencial de este asunto: el coeficiente de apropiación de algo que pasa a ser mi experiencia contra diversos grados de desapropiación, donde si hay propiedad, es la del mandato, la de un deseo del Otro que no trabaja plegándose a facilitar el mío; del Ideal en su función más alienante, destacada por Lacan cuando lo caracteriza como “siervo de la sociedad”.

Problemática nada simple, en tanto no se arregla con hacer el sujeto un feliz propietario de su deseo y de su experiencia, a la manera capitalista. Mi experiencia no es un objeto que poseo, del cual puedo exhibir título de propiedad; es una inflexión que produce un “mi” que no estaba ahí antes, que en términos genuinamente existenciales no existía (Véase, de Jean-Luc Nancy, La libertad).

Ricardo Rodulfo

Fragmento del artículo ¡Qué lindo es desordenar! publicado en Página/12



viernes, 9 de marzo de 2012

Abuela Celia

 Leonel Messi dedica todos sus goles a su abuela Celia


"Pienso mucho en ella, me hubiera gustado tantísimo que estuviera esta noche en la grada, viéndome, disfrutando", explica Leo, "ella nos daba todos los caprichos, los primos nos peleábamos por dormir en su casa, nos mimaba a todos. No te puedo decir algo especial, era todo de ella, su carácter, cómo nos trataba, cómo nos quería. Hacía de todo porque tuviéramos lo mejor, porque no nos faltase de nada. Le dedico mis goles y mis triunfos, querría que estuviera aquí pero se fue antes de verme triunfar. Eso es lo que más rabia me da, que me vio tantas veces siendo un niño sorteando una silla, sorteándola a ella, y nunca me vio triunfar. La habría llevado a Barcelona...".


 Fragmento del artículo de Cristina Cubero en Mundo Deportivo.






lunes, 27 de febrero de 2012

Brith Gof - Los Angeles





Brith Gof - Los Angeles

Debo haberme movido, estremecido, temblado, porque en la fotografía mi pie izquierdo muestra seis dedos. Poco sorprendente, ya que estábamos helados y aterrorizados, actuando desnudos por primera vez, temiendo por nuestros cuerpos, no del todo entregados a los arneses de suspensión, inquietos en cueros. Y este era el estreno, lleno de excitación, expectativas, nerviosismo, malos presentimientos, porque habíamos ensayado muy poco.

Nos habían elevado hasta el techo de la fábrica de cerveza con sogas y roldanas. Los arneses raspaban cualquier zona que tocaran: hombros, ingles, espaldas. Los espectadores habían entrado sin saber de nuestra presencia por encima de ellos en medio del humo. Comenzamos a descender, uno a uno, con la pulsante banda sonora. Por debajo de nosotros, la pista de aserrín, las pantallas de televisión sin imagen, el tanque de agua. Al principio una cierta sensación de libertad: caminar en el aire, estirarnos hacia todas las direcciones, contorsionarnos y girar. ¡Y luego quedar colgados boca abajo! Mirando hacia abajo al público mirarnos hacia arriba. Sin volar, exactamente, pero libres del suelo, de coreografías marcadas, o la necesidad de una respiración agitada, con la única responsabilidad sobre la propia acción física, dado que aquí éramos manejados por otros.  Nos sentíamos hermosos, ingrávidos, angelicales. Y entonces el tanque acercándose a nosotros. Que el agua hubiese sido calentada con calefactor  central no era de gran ayuda. Mark fue el primero en entrar, temblando, sacudiéndose. Yo lo seguí, tratando desesperadamente con los dedos congelados de desenroscar y volver a enroscar los mosquetones que nos conectaban… Luego hubo una gran tracción y nos elevaron juntos, unidos como una piedad –en contacto íntimo, con mínimos toques- sin necesidad de apoyarse mutuamente. Y entonces sucedió. Un mosquetón que soportaba nuestro peso conjunto se volteó desde su lado chato hasta una de las esquinas. Caímos en el aire cerca de una pulgada. En nuestros estómagos se sintió como si fuera una milla, como si el equipo estuviera colapsando, como si la muerte estuviera por alcanzarnos rápidamente en cualquier momento. Por supuesto, nadie se dio cuenta. ¡Cómo iban a notar un error en semejante ambiente novedoso y alienante! Nosotros mantuvimos la compostura, sin que se notara nada. Pero yo me daba cuenta. ¡Porque no era solamente agua lo que corría hacia abajo por mi pierna y goteaba desde mi sexto dedo!

Mike Pearson 

Palabras de uno de los actores de Brith Gof sobre su participación en el espectáculo llamado Los Angeles.
Tuve la gran suerte de poder ver este espectáculo que dieron los Brith Gof en Buenos Aires en noviembre de 1992 en el Teatro San Martín. Maravilloso. Esta es la tapa del programa: